COMUNIDAD NEP banner

No hay derecho, no hay derecho

Derechos Humanos 23 de octubre de 2018 Por
La codicia de los agronegocios se cobró otra vida. Un texto de la Comisión por los Derechos Humanos de Trenque Lauquen a raíz de la muerte de Héctor Reyes Corvalán.
5bc17003754c5

Pasó lo que lamentablemente sabíamos que iba a pasar. Este lunes 22 de octubre murió Héctor Reyes Corvalán, campesino santiagueño con derechos ancestrales sobre la parcela que habitaba con su familia (en el paraje Sucho Pampa, del Departamento Pellegrini, donde Héctor había nacido hace 56 años). Murió después de agonizar 10 días en una terapia intensiva de un centro de salud tucumano, al tener la superficie corporal quemada en un 45 por ciento, y heridas de balas de goma.

Héctor y los suyos fueron objeto de un desalojo violentísimo (el viernes 12 de octubre), perpetrado por más de 10 policías santiagueños y un oficial del Poder Judicial, que cumplieron del modo más atroz una orden de la jueza María Cecilia Paskevicius. Además de dejar a Reyes Corvalán en un estado gravísimo, los agentes estatales mataron todos sus perros e hicieron desaparecer 200 cabezas de ganado. Asesinos y ladrones, igual que los genocidas de la última dictadura cívico-militar, de la cual son herederos en pensamiento y prácticas.

La codicia de los agronegocios, esto es la barbarie del extractivismo, se cobró otra vida: la de Héctor Reyes Corvalán, 56 años, que debía ser injustamente desalojado y resultó más injustamente golpeado y quemado hasta morir. Policías y funcionarios judiciales en connivencia con empresarios inescrupulosos son una ecuación mortal. Miserables que actúan sin derecho, pisoteando el estado de Derecho.

Aunque resulte ingenuo pedirlo, exigimos, junto con su familia: ¡Justicia para Héctor Reyes Corvalán!

GIF REMERA CATALEJO

Te puede interesar