Patricia Bullrich: “Disparar o no por la espalda, es un detalle”

Derechos Humanos 16 de marzo de 2018 Por
Tras el asesinato de Facundo Ferreyra a manos de la policía en Tucumán, la ministra volvió a respaldar a las fuerzas como ya hizo en los casos Maldonado, Rafael Nahuel y Chocobar. Esta vez justificó la muerte de un chico de 12 años.
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Patricia Bullrich ni siquiera lamentó el asesinato de Facundo Ferreyra, de doce años, a manos de un policía en Tucumán. “Disparar o no por la espalda, depende de la situación. Es un detalle”, dijo fríamente sobre el hecho.

El pasado 10 de marzo, el niño volvía de un encuentro de motos con un amigo, cuando comenzaron a ser perseguidos por una camioneta de la policía. Sin mediar palabras, los uniformados comenzaron a disparar balas de plomo a la moto que conducía otro menor e iba de acompañante Facundo. Una de ellas impactó en la nuca del niño, que murió en el acto.

La autopsia del chico reveló que su cuerpo también mostraba impactos de balas de gomas en la espalda y hasta una patada en su rostro. Lo que demuestra la brutalidad policial que la ministra se niega a ver.

También, la misma habría arrojado que la mano derecha del niño presentaba restos de pólvora, pero la familia y algunos testigos creen que la escena del crimen pudo haber sido manipulada sin ningún problema.

Un taxista que presenció el hecho, afirmó que el cuerpo de Facundo fue dado vuelta por los uniformados.

Facundo jugaba al futbol y estaba por empezar un nuevo año de escuela.

“Tenemos que bajar la violencia y eso es que chicos de 12 años no estén armados, no usen armas como si nada, si ese chico le tira a un policía, el agredido en ese caso es el policía, tiene todo el derecho a defenderse. El que decide la acción violenta es el responsable de la violencia”, dijo la ministra en una comunicación con Radio Nacional.

La “nueva doctrina” –como la propia ministra definió- parte del caso Chocobar, en donde el uniformado asesinó por la espalda a un delincuente en La Boca. A pesar de que la Justicia consideró que aquel hecho se trató de un claro caso de gatillo fácil, el gobierno nacional de la mano del presidente Mauricio Macri y la ministra Bullrich, avalaron y defendieron el accionar policial.

Meses después, brotan de todas partes nuevos casos de gatillo fácil, lo cual pone en grave riesgo a la situación de los Derechos Humanos en el país.

“Acá no hay ningún gatillo fácil, hemos bajado casi un 60 por ciento la muerte en enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y delincuentes. Lo que no puede suceder es que un policía cuando actúe en cumplimiento de su deber sea llevado preso como un delincuente”, volvió a defenderse Bullrich, desde la versión policial.

De la misma forma que pasó con Santiago Maldonado y el joven mapuche Rafael Nahuel, la ministra deja entrever que su única fuente confiable es la de las propias fuerzas de seguridad. Dejando por fuera todo testimonio y versión ajena.

“El gatillo fácil es cuando un policía no le gusta la cara de alguien y lo mata”, dijo en la entrevista, desconociendo realmente el concepto.

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