Huerta en baldíos en Saladillo: entrevista a Hugo Kusmus, promotor del proyecto

Ambiente 04 de abril de 2018 Por
En esa localidad, utilizan tierras abandonas, en acuerdo con sus dueños y prepararan el terreno, el cultivo y la cosecha de verduras y frutas orgánicas. Un artículo de Ignacio Martínez Uriarte para La Otra Agenda/Diario Nep.
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Hugo Kusmus es el generador del proyecto de huerta en terrenos baldíos en la ciudad de Saladillo, que nació un 1° de mayo de 2015, tras haber sido presentado en el área de Producción del Municipio sin respuesta alguna.

"Lo comenzamos aparte -cuenta el promotor de la iniciativa-, lo que si se necesitaba era la financiación del proyecto por la extensión productiva. Eran lugares de zona ganadera donde no se pulveriza y al ser verdura y saber que ese alimento va a llegar a cada una de las casas necesitábamos zona ganadera".

Relata Kusmus que "no bajamos los brazos, encontramos lugares desocupados donde crecía la maleza y estos terrenos eran baldíos. En forma de intercambio con el propietario además de la limpieza, el intercambio de verduras frescas y naturales de lo que se producía ahí en ese lugar. Así se fueron sumando, a fin del año 2015 había de 5 a 6 terrenos baldíos fue una explosión. De boca en boca se fue haciendo conocido, además de estar en la redes sociales los medios también se hicieron eco".

En 2016 se presentó el proyecto para el Asilo de Ancianos, donde se albergan 66 adultos mayores "también con la misma propuesta de trabajo intercambiando lo que se produce ahí en ese lugar. El acceso a la tierra fue en comodato, entre el propietario y nosotros se producía el intercambio".

Kusmus señala que "Los terrenos están en la ciudad por lo que entendemos que no hay químicos". Y comenta que de a poco "se fue sumando gente, amigos apoyaron la idea. Como era tanto el interés se fueron dando las preguntas que surgían mediante las redes sociales facebook instagram. Nos preguntaban "como hago con esto, que cultivo tengo" y de ahí decidimos armar un tallercito de huerta orgánica que le llamamos "Pa’ la quinta". Ahí vemos como cultivar pequeños espacios a grandes extensiones, de la semilla hasta el producto final de lo que se puede llegar a cultivar, todo orgánico y de forma estacional".

"Aprendimos de los mayores, acá en la ciudad le dicen los viejos quinteros... los que tenían huerta y cultivaban la tierra, desde cuando vinieron como inmigrantes a la Argentina lo primero que pensaban era el alimento: ¿Qué iban a comer? y si les iba a ir mal un año tenían que saber hacer conserva porque el otro año no sabían como les iba a ir. De todos ellos aprendimos.

¿Cómo funciona el banco de semillas?

Eso es un nuevo proyecto que tenemos, ya que hay mucha gente que está produciendo y nos demanda aunque no producen de forma orgánica. La idea es poder multiplicar variedades que ellos van a cultivar en este suelo. Como decía Vandana Shiva "no es una  semilla que va a dar fruto, sino esa semilla está contando una historia y una cultura nuestra". Eso es lo que queremos contar acá en Saladillo, después si se expande bueno bienvenido sea... un banco de semilla de producción local, la semilla que se fortalezca año a año porque cada año que la cultivás se adapta mucho mejor al clima, al suelo, al agua, a las inclemencias del tiempo.

¿Qué variedades estás haciendo?

Lo que más hacemos es acelga y remolacha, penca verde otoño invierno penca blanca de primavera verano. Otra que hacemos se llama misuna, parecida a la rúcula, es una verdura japonesa que su significado es hoja/verdura de agua. Con esta hortaliza podes aprovechar hasta tres cortes cosechando las hojas, entonces tenés mas tiempo de cosecha, lo bueno de este cultivo es que es de ahora (otoño invierno).

¿Porque crees que creció tanto la gente que se dedica a los "banco de semillas"?

Una por necesidad, ¿qué es lo que estamos comiendo? y el hecho de saber de dónde proviene el alimento. Si el que lo está haciendo lo está haciendo bien, y el vínculo que existe entre productor consumidor.

Qué bueno sería que en mi pueblo se puedan fomentar estas buenas prácticas agrícolas que son saludables para el medio ambiente y para el productor y el consumidor. Y la importancia que tiene el saber que ese alimento que se lleva a la boca no está degenerado. Que se fomenten estas prácticas a nivel local, que se permita al productor el acceder a las tierras en comodato y que haya una capacitación, un seguimiento y una logística para la distribución de todos estos alimentos.

Sería fabuloso que haya un mercado de "Ferias verdes" y que se controle que los precios sean "justos". Muchas veces traen verdura del Mercado Central y dicen verdura "de quinta" o "de la huerta" y en verdad se sabe que SENASA hace poco informó que arriba del 60% de los productos que provienen del Mercado Central contenían agroquímicos.

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