COMUNIDAD NEP banner

Yo tuve un hermano

Crónicas de la Isla 08 de abril de 2018 Por
No se puede hablar de nada de Cuba sino se habla de Ernesto “Che” Guevara. Notas del viaje al Memorial donde descansa- tras estar más de 30 años desaparecido- el guerrillero heroico.
Cronicas de la Isla PORTADA1

Dos jóvenes argentinos tardan en comprender donde están hasta que no registran de frente la imagen; entonces, pegan un salto hacia atrás, miran al piso y se tambalean con una mezcla de miedo y respeto, como cuando se evita pisar una tumba, aunque lo que tengan frente a sus ojos sea un nicho. La búsqueda tiene su fin, están frente al guerrillero heroico. Lloran.

Luego, lo que domina la escena- que no se extiende más allá de un par de minutos- es un silencio intermitente que se corta con el sonido de un hilo de agua, que proviene de una de las esquinas donde hay una llama azul y pequeña, que fue encendida por Fidel Castro el 17 de Octubre de 1997.

En la pared están los combatientes: Tania, Ernesto-el japonés-, Inti, y todos los que lucharon en la Sierra Maestra y en Bolivia, o el campesino Hermes que murió batallando en la Selva de Orán, en Salta, pero a las órdenes de otro Argentino, Jorge Ricardo Masetti.

Son 29 guerrilleros en total los que están junto a quien fuera su Jefe, compañero de armas, y amigo. Aquí, no hay sólo cemento o una simple lápida encastrada en material color cobre, están los nombres y los rostros de quienes tallaron la Revolución del siglo XX, y también la intentaron en las selvas del mundo.

CRONICAS DE LA ISLA 1 (2)
     
El mausoleo del Che en la ciudad de Santa Clara es algo magmático, pero no por la construcción sino por la energía que el lugar dispara en cada centímetro cuadrado. Combinado con los potentes rayos del sol caribeño todo allí se vuelve blanco, y se camina con los ojos achinados por ese largo playón de rombos que se corta con palmeras y ramblas de pasto ajustado.

Se entra por una calle lateral y hay que ir directamente a dejar todo lo que se lleva encima: está terminantemente prohibido sacar fotos en el museo. En cada esquina hay militares vestidos de un prolijo verde, fusil en mano y dando la sensación de estar atentos a cada movimiento. En cambio las guías están vestidas con camisas blancas y faldas verdes. Intimidan por su voz y su comportamiento, como casi la totalidad de los cubanos y cubanas.

La estatua de bronce tiene 6 metros y 70 centímetros, y está secundada por dos grandes paredones que hablan sobre el trabajo comunitario, característica central del hombre nuevo. Guevara mira a las sierras, en un largo caminar, llevando su fusil con la mano derecha. En la pared principal se inscribe la frase eterna: hasta la victoria siempre.

El Museo es una herradura y en sus tres pasillos se cuenta con fotos inéditas y objetos de la vida del Che: desde su infancia en Alta Gracia hasta su muerte temprana en La Higuera. Están las cenizas de Alberto Granado, el compañero de Ernesto en “Diarios de Motocicleta”, que murió en Cuba a los 88 años. También máquinas de afeitar, lapiceras, radios, pipas, libros, diarios y ropa que el CHE usó en el Congo, y la famosa campera manchada con sangre de las víctimas de la explosión del barco “La Coubre”, ocurrida en Marzo de 1960.

Ernesto “Che” Guevara estuvo más de treinta años desaparecido, sus padres murieron sin poder llevar flores a una tumba como a cualquier mortal, aunque lejos estuviera de serlo.

CRONICAS DE LA ISLA 1 (3)
Tu hermano el Che

Dariuska nació en la ciudad de Cienfuegos, y explica su nombre diciendo entre risas que “en un tiempo estuvo bastante de moda lo ruso acá”. Esta Cubana que no supera los 30 años, es fanática de Lionel Messi y de ir a pescar al Malecón, en La Habana. Vive en el reparto “El Vedado”, en una zona delimitada por la heladería Copelia y el imponente FOCSA. 

-¿Que dirías del Che?

-Mira tú que eres Argentino, tienes que saber que el Che es tu hermano. A cualquier lugar que vayas de Cuba tienes que decir soy el hermano del che, porque él acá nos lo dio todo. Entonces, tú también, de cierta forma, eres de esa gran familia del Che, como nosotros. ¿Lo entiendes?

La metáfora en los labios de una joven cubana, suena al poema Yo tuve un hermano de Cortázar, a los pocos meses de la caída en combate del guerrillero. Dice: camine de a ratos cerca de su sombra no nos vimos nunca pero no importaba.

Cronicas de la Isla PIE1

GIF REMERA CATALEJO

Te puede interesar