COMUNIDAD NEP banner

Cuando las lágrimas ajenas avivan tu fuego la lucha se hace propia.

Derechos Humanos 07 de mayo de 2018 Por
Entrevistamos a Violeta, enfermera de la clínica García Salinas, afectada por los aumentos de las tarifas de luz pero más por el llanto de una jubilada que reclamaba en la cooperativa eléctrica ante la imposibilidad de pagar su boleta.
tarifas_violeta_18

Violeta: fui a reclamar a la Cooperativa, porque me vino casi 8000 pesos en el recibo, antes pagaba 2000, quizá un poquito más, después me vino 5000 y ahora, este mes, 8000 consumiendo lo mismo. Saqué fotos del medidor y las llevé porque yo notaba que había una diferencia, se quedaron con mi recibo. Pero lo que me indignó a mí fue una abuela que estaba ahí que ganaba 5000 pesos de jubilación y le vino 7000, lloraba esa abuela. Estaba adelante mío, reclamó y no le dieron ninguna solución, le decían “tiene que pagar señora” “pero yo no puedo” y le respondían de nuevo que tenía que pagar. La persona que estaba ahí no la atendió bien. Sé que agota, yo también trabajo en un lugar público la gente te demanda atención pero una abuela hay que respetarla, la abuela se fue llorando, yo estaba detrás de ella, hizo un gesto de desilusión y se fue. Entonces le dije a quien la atendió no te olvides que algún día vas a tener la edad de ella y podes llegar a venir acá llorando.

Después de ese momento Violeta no pudo mirar para otro lado, ese día escribió en su Facebook lo que había vivido y decidió hacer algo para que las cosas no sigan así.

Violeta: por Facebook llamé a la gente y bueno después salí a la calle cuando me enteré que Mónica Estévez había ido a la radio, fui, hablé con ella, le dije que iba por el tema de la luz, ahí le pedí planillas para salir a buscar firmas. Eso hice y así se fue uniendo gente, se unieron enseguida. Quizá por eso parece que yo encabecé todo, pero fue porque se dio así, no por buscarlo, lo empecé pero la verdad hubo mucha gente.

Nep: ¿y qué notaste con esta recolección de firmas?

Violeta: mucha gente venia sola a firmar, la esperanza eran las firmas y cuando vimos a Mónica entregar las planillas y que no le dieron importancia nos dolió mucho, porque la gente caminó la calle para juntar esas firmas salíamos del trabajo y nos poníamos a hacer esa tarea en los bancos, en las escuelas. Y donde ibas la gente estaba enojada por los aumentos. Aunque también hubo comentarios con mala intención, me mandaron a trabajar, me dijeron “¿cuánto ganarás con esto?” y yo no gané nada, al contrario.

Nep: En tu caso Violeta ¿cómo impactó en tu economía familiar?

Violeta: Yo tengo dos laburos, después mi marido trabaja un poco en la herrería y en el campo, y le digo que voy a tener que empezar hacer viajes en ambulancia porque ya no alcanza, si bien ahora la familia es más chica porque tengo seis hijos que ahora ya son grandes y no dependen de mí, pero si tenés dos o tres chicos y los tenés que mandar a la escuela cómo haces. Nosotros tuvimos que achicar gatos de todos lados, vamos a sacar internet, manejarnos de otra manera con los teléfonos porque hay cosas que ya no podemos pagar. La luz por supuesto siempre la estamos cuidando, de una manera u otra lo vamos a pagar pero la gente que no tiene, que no puede, cómo hace. Mucha gente llorando por esta en esa situación. Hay 260 casas sin luz y se prevén 2000 cortes para esta semana.

Nep: ¿Con qué otras historias te has encontrado?

Violeta: Han sido muy afectadas las personas de la municipalidad, los barrenderos que tiene muy bajo sueldo, que no les alcanza para pagar todos los gastos que tienen, ellos y los abuelos que además muchos tienen gastos, gente enferma, que tiene que pagar remedios oncológicos y demás. Después hay gente que no tiene gas, pero tiene luz y esa gente quizá es el único lujo que tienen.

Violeta dice lujo y esa palabra queda resonando en toda la casa, haciendo ruido, porque pensar de lujos cuando se habla de luz y de gas parece extraño, es como ir vaciando nuestros derechos y ponerlos en otras canastas, lejanas y ya no propias. Las políticas de ajuste hacia abajo, los modos regresivos de distribuir los ingresos, deben justificar sus resultados invirtiendo órdenes de sentido que creíamos saldados. Todo lo que entendemos como derechos, como garantías que se le deben dar a la ciudadanía, de pronto comienzan a desaparecer pero no sin antes dejar en su lugar una frase que argumente su ausencia. Por ello, es necesario remarcar que los servicios de luz, gas, agua, no son ningún lujo, son derechos; incluso tenemos el ejemplo reciente de Bolivia que los ha declarado como derechos humanos. Por ello tenemos que seguir dando batalla desde nuestras palabras y desde nuestras certezas, el gas no es un auto de alta gama (a los cuales incluso este gobierno le ha bajado los impuestos) sino que es el modo en que como sociedad hemos logrado calefaccionar nuestras casas, cocinar, bañarnos.

Hay entonces una dura puja por el sentido en lo que va ocurriendo, el primer paso para perder derechos es ya no reconocerlos como tales, por eso reafirmarlos como necesidades básicas es fundamental.

Nep: ¿y el día que se trató el proyecto cómo te sentiste?

Violeta: muy entusiasmada, sabíamos que iba a ser difícil, pero fuimos con esperanza, pensé que las firmas iban a hacer algo. Creo que algunos concejales fueron sólo a rechazar el proyecto porque no hablaron, no dieron su porqué. Cuando vi la pizarra, me senté y me largué a llorar. Cuanta gente había ahí que alquila y además de eso tiene que pagar la luz, el gas, qué haces cuando te vienen semejantes boletas, ¿cómo se hace? Había mucha gente ahí, yo jamás había ido a una concentración no sé quiénes son los políticos, nada, ahí había gente nada más.

N: ¿qué te pareció el tratamiento de los medios locales después de la sesión?

V: salvo Diario La Opinión, yo no tengo canal 12 ni canal 4 y no miré porque trabajo, escuche hoy a Etchepare nada más. Después sólo vi lo del diario y se nota que no está del lado de la gente porque hay muchas cosas que no cuentan. No dicen que la violencia inicio cuando los chicos que vinieron a buscar a Cascini le pegaron a un camarógrafo y en ese momento fue cuando otros reaccionaron pero no antes.

N: y esos incidentes ayudaron a hablar más de eso que de lo que pasó en el Consejo

V: si, nadie se enteró, una señora en la puesta del concejo cuando salió Figal, decía por qué no contás, por qué no decís, por qué votaron en contra. Ellos sólo se rieron durante la sesión hacían gestos burlándose, en un momento los miré y dije que tristeza me dan ustedes, están ahí por el sueldo que le paga la gente y vienen sólo para calentar la silla nada más, son inútiles, nunca dije malas palabras ni nada. Pero rescatemos lo bueno los 8 concejales que salieron a defender al pueblo. No los conozco ni nada pero ellos salieron a defendernos.

N: y qué sentís que puede pasar ahora, ¿cómo es el después?  

V: la verdad no lo sé, jamás había ido al consejo y fíjate cuantas cosas uno no sabe que pasan ahí, que no entiende nada pero cuantas cosas pasan sin que la gente se entere. Te das cuenta que ahí decidieron todas las obras que se hicieron en el acceso, pusieron la pluma, sacaron la pluma, pusieron palmeras, se pudrieron, por qué no usaron esa plata para otra cosa, para viviendas, para mejorar la vida de la gente…

Ese viernes en el concejo se prendieron varios reflectores, se enfocó la luz a lo que pasa después del cuarto oscuro, las boletas que metemos en las urnas significan en este modelo democrático que luego habrán personas de carne y hueso,  ya no fotos, ni afiches, ni spot publicitarios, que decidirán sobre nuestras vidas y nuestras posibilidades. Que con un dedo en una pantalla podrán resolver si la emergencia tarifaria se declara o no, si nuestras voces valen o no, si nuestras firmas valen o no. En ese momento, entre lágrimas y gargantas hechas nudo se entendieron muchas cosas, esa saliva que había cerrado los sobres de la votación era la misma que ahora se tragaba con bronca.

 

tarifas_brenda_18 “Tuve que endeudarme en una despensa para poder darle de comer a mis hijos”

 

GIF REMERA CATALEJO

Te puede interesar