“Nuestro grito en el cielo”

Género 27 de mayo de 2018 Por
Yamila Toledo se atrevió a preguntarse por el modo en que tuvo contacto por primera vez con la idea de la interrupción voluntaria del embarazo. Quién le habló, qué le dijo, cómo se lo dijo, y sobre todo se interroga ¿qué me ocultaron?.
33747767_2381739662052384_4867598247440416768_o

 Por Lila Magrotti Messa

“La primera vez que estuve en contacto con el tema del aborto fue a los 15 años. No aborté ni conocí a alguien que lo hubiera hecho, pero en el colegio (católico, por supuesto) nos mostraron un nefasto video cuya única función era la de convencernos de que el acto de abortar está mal. Este video comienza con una voz en off diciendo que se pueden oír los gritos silenciosos del "niño por nacer" cuando está por enfrentarse a una extinción inminente. Luego, se presenta el agradable señor que será nuestro anfitrión, éste es un médico obstetra y ginecólogo estadounidense. Nos cuenta la historia de la ecografía, remarcando que gracias al avance de la misma lograron determinar que el "NIÑO VIVO NO NATO" es un ser humano como cualquier otro, ¿como un niño de 5 años que muere de hambre en la calle?, ¿o como un joven de 17 años que espera una familia que lo adopte, quizás?. No, por supuesto que no, este "niño" es más importante.

33720408_2381737895385894_1084919003941437440_o

El video continúa con el médico mostrando reproducciones de la imagen del feto en el útero. Nos informa que el "NIÑO VIVO NO NATO" tiene ondas cerebrales y su corazón ya late. Lee el prólogo de un libro que dice que "la ética y los preceptos médicos tradicionales nos dictan que no debemos destruir a nuestros pacientes, que estamos comprometidos a preservar sus vidas". Evidentemente, habla del feto, no de la mujer. La paciente número uno, la persona de la cual más deberían preocuparse. La persona que sí nació, la que ya tiene una vida formada y gente que la quiere. La que tiene planes, sueños, metas. No, el feto -perdón- "NIÑO VIVO NO NATO" es el tan aclamado paciente del que se habla.

Luego de esto, procede a demostrar cómo se realiza un aborto con sonda. Muestra la ecografía del feto mientras está siendo abortado. Según cuenta, un joven médico abortista vio esa imagen y dejó de practicar abortos, al igual que una feminista que estaba a favor de esta práctica, la cual después del hecho dejó de apoyarlo. Al finalizar la escena en la que muestra la ecografía, comenta que en el útero quedan solamente trozos de tejido de lo que alguna vez fue "un ser humano pequeño e indefenso". Pasa a comentar cifras que no se sabe de dónde las sacó y que suenan completamente irreales. Mientras esto sucede, nos muestran imágenes de clínicas abortistas. Una de ellas me impactó mucho cuando la vi a los 15 años: la imagen de "fetos" en baldes. Estas imágenes son acompañadas por sonidos repentinos y estruendosos, cual película de terror. Lo que al fin y al cabo termina siendo este video, solamente una campaña para imponer el miedo en las personas que consideren abortar o siquiera quieran apoyar la legalización de esta práctica. Hay un nombre para describir lo que hacen: doctrina del shock. Intentan lograr el apoyo mediante imágenes que asustan, que impactan a las personas.

Esta no es forma de enseñarle a alguien de 15 años de qué lado debe estar. No sé, no tengo idea de prácticas didácticas, pero como una persona que tuvo que ser sometida a ver este video a esa edad, creo que hay prácticas mejores. Comenzando por no subestimar la inteligencia de los alumnos. Cabe aclarar que en ningún momento se habla de la mujer, de los efectos que el aborto ILEGAL tiene en las mismas, de las razones por las que una mujer llega a tomar la decisión de abortar. Siempre se tiene en cuenta al "NIÑO VIVO NO NATO" como principal protagonista del aborto. ¿Y la mujer? Siempre relegada al segundo lugar. Siempre dejada de lado. Recién al minuto 24 de un video de media hora, se llega a hablar de la persona que decidió abortar. Por supuesto que no para comprenderla ni para apoyarla, sino para dejar en claro un concepto que se escuchó mucho en el congreso estos días: el síndrome post aborto. La "consecuencia" de abortar que es tan real como los mitos griegos que nos hacían leer en la escuela. En la misma escuela donde me mostraron este video, en la misma escuela en la que te califican con 10 por pensar que la homosexualidad no es natural ni normal, en la misma escuela en la que hoy en día siguen mostrando este mismo video. Concluyendo, me sometí al dolor de cabeza de volver a verlo para poder delinear exactamente qué clase de cosa se enseña a los chicos en la escuela hoy en día. No puede ser aceptada en el año 2018 la enseñanza de este tipo de cosas en un colegio. No puede ser aceptada en el año 2018 la supresión de ideas. Dejen que los pibes se expresen como quieran. Dejen que los pibes luchen por sus derechos.”

Este análisis centrado en el video “un grito silencioso” permite entender que el cuerpo gestante es el que se pone debajo de la alfombra, el que se silencia, para poder debatir sobre él haciendo como si las cuerdas vocales fueran algo que anulan si se está gestando sin deseo, porque eso parece ser imposible. En el marco del día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer esta deconstrucción que Yamila realizó para compartir en la Plazoleta Brown es central en tanto lo personal es político y su relato habla del modo en que como sociedad transmitimos y generamos discursos en relación a la interrupción voluntaria del embarazo. El rol central de la escuela en este aprendizaje que estigmatiza al cuerpo gestante permite entender que el reclamo por la Educación Sexual Integral sigue vigente y es central.

Te puede interesar