Martes verde: otro hermoso día para abortar la clandestinidad

Género 11 de junio de 2018 Por
Mañana, martes 12 de junio, desde las 15.30 en la Plaza San Martín se va a realizar el último martes verde antes de la votación en la Congreso de la Nación Argentina. Se van a resumir las consignas y las razones que esta lucha histórica aglutina.
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Durante más de un mes la Plaza San Martin ha sido un territorio tomado por la juventud en lucha. Ante una ley de educación sexual integral no implementada en los establecimientos escolares el espacio público devino lugar para repensar las ideas y los modos en que se habla sobre el aborto, lo que se vivencia, sus mitos, sus verdades. Se reafirmarán las consignas, habrán pañuelos verdes estampados con las consignas de la campaña y además se hará una intervención en la plaza porque el aborto legal, seguro y gratuito es una deuda de la democracia que se tiene que saldar.

Dejamos una pequeña cita de Silvia L. Gil publicada en el Periódico Diagonal, donde en el marco del movimiento de indignados de España repiensa en rol del feminismo, remarcando que fundamentalmente supone pensar al “deseo como fuerza colectiva, el cuerpo como campo de batalla y la creatividad como posibilidad de inventar mundos”.  

“El desafío que se presenta es revalorizar el proceso de experimentación que permite construir otras culturas políticas, otros modos de habitar el mundo. Los afectos no son emociones individuales que puedan ser conducidas por la razón, sino la materialidad en la que nos constituimos (…) el acto por el que acontece la reapropiación de la potencia colectiva. Antes que la demanda, lo político reclama espacios donde vivenciar la capacidad que tenemos de cambiar las cosas junto a otros, de hacer lo imposible. Espacios donde lo que se pone en juego no es algo calculable, sino la misma intensificación de esa potencia”, el despliegue de esta potencia colectiva se fue plasmando martes a martes, la Juventud Unida por la Revolución Feminista en Trenque Lauquen está cumpliendo un rol histórico, el de repensar a la sociedad, el de atreverse a crear otras posibilidades de vida, otros mundos posibles, más dignos, más justos, más éticos.

“Digámoslo de este modo.  

Necesitamos algo de la política deseante.
Necesitamos también algo de poesía.
Necesitamos no renunciar a inventar nuevos sentidos sobre el mundo que queremos desde miradas feministas.
No solo demandar. No solo conectar con lo que hay. También atrevernos a imaginar otra cosa diferente. Hacerlo desde la realidad en la que se ensayan transformaciones a escala de las estrategias cotidianas que sostienen un sistema insostenible.
No solo conquista del sentido común: también creación de nuevos mundos.
No hay democracia sin feminismos, pero tampoco hay democracia sin experimentar otras culturas políticas.
Culturas políticas capaces de revolver los cuerpos, que produzcan cercanías e intensidades nuevas.  
Culturas del cuidado que no son femeninas, sino feministas.
Que hacen que circulen otras prioridades y otros modos de estar en el espacio político. 
No solo articulación discursiva-racional de las demandas feministas, sino también expresión de otras formas de vida que se contagian y expanden sin saber apenas cómo.
No solo tener razones que nos unen, sino componernos y afectarnos.
No solo articular mayorías sociales, sino producir desviaciones, desbordes.
No solo bloques antagónicos, sino diferencias irreductibles, singularidades.
No solo demandas, sino también el gesto artístico. El que trasporta en su esencia apenas sin hablar a lo imposible.
Y es que el sentido se disputa, pero también se crea”. (Silvia L. Gil, Periódico Diagonal 13 de Junio de 2015)

 

Estamos ante una juventud que ha salido a gritarle a la sociedad adulta “si nos van a enseñar lo que es el amor, el deseo, la libertad porque no quieren o porque no lo saben, no se hagan drama lo vamos a prender solas, pero juntas”.

Entonces, mañana, 12 de Junio a las 15.30 en la Plaza San Martín otra lección de lucha de mano de la JURF.

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